G. M. E., que había permanecido interno en el CIE de Aluche durante los meses de febrero y marzo, ha sido deportado tras un procedimiento cuyas particularidades permiten sospechar de una posible represalia por las denuncias que llevó a cabo ante los medios de comunicación.
Este ciudadano boliviano había sido detenido en el mes de febrero y trasladado al CIE por encontrarse en situación irregular en nuestro país. Previamente diagnosticado de tuberculosis, enfermedad para la cual estaba realizando (...)